Si quieres conseguir que este año sea espectacular, necesitas bajar a tierra todos tus propósitos y aprender a organizar tu agenda para conseguir todos esos objetivos.  

Porque seamos realistas: sabemos que las buenas intenciones son solo eso, intenciones. Si tu objetivo este año es emprender, de nada valdrá anotarlo en un papel y dejarlo a su suerte.

Igual que si tu objetivo es conseguir más clientes o doblar tu facturación en comparación con el año pasado. O empezar a hacer más deporte, o aprender francés. Si no lo englobas dentro de un plan desglosado paso a paso, posiblemente en dos meses (o menos) se trate de un propósito aparcado.

Por eso mismo hoy quiero enseñarte a organizar tu agenda para conseguir tus objetivos con un método muy sencillo pero que funciona muy bien.

Replanteando tus objetivos

Antes de comenzar a organizar nuestra agenda, quiero que hagamos un repaso breve a tus objetivos.

Y es que estoy segura que a ti también te ha pasado: ver en tu nueva lista de propósitos uno que se repite del año pasado. O incluso del anterior.

Puede que este objetivo estuviera integrado en tu agenda, pero que fallara en otros aspectos que son esenciales. Por ejemplo, que no dependiera de ti.

Pregúntate si todos esos objetivos que tienes para este nuevo año dependen de ti o dependen de los demás.

Puede que tu objetivo sea el de conseguir mil suscriptores pero, ¿depende al 100% de ti? Exacto. Depende de los demás que eso ocurra.

Si detectas que uno de tus objetivos está fuera de tu control, replantéalo. Siguiendo con el mismo ejemplo, en lugar de conseguir mil suscriptores, que tu objetivo sea escribir todas las semanas en tu blog.

Otro factor importante a la hora de plantear tus objetivos del año es que resulte motivador pero realista. ¿Cuentas con los recursos necesarios para conseguirlo?

Tal vez con esta pregunta te des cuenta que tu primer objetivo debería ser conseguir esos recursos.

¿Tienes el dinero que necesitas? ¿Y el tiempo? Tal vez el recurso que te hace falta es la disciplina para levantarte cada mañana y cumplir con la planificación, o la energía.

Reflexiona acerca de los recursos que te harán falta para alcanzar tus metas y verás como esta vez todo resulta distinto.

 

Organizar tu agenda para conseguir tus objetivos

Ahora que ya hemos repasado (y replanteado tal vez) nuestros objetivos, vamos a ponerlos sobre papel y a desglosarlo para que sean posibles.

Para ello te invito a reservar un rato libre de interrupciones, preparar tu bebida favorita, poner música de fondo que te inspire e incluso encender alguna vela. Todo lo que convierta el ambiente en algo súper agradable para ti.

También puedes buscar algún lugar en el que estés súper a gusto, como una cafetería tranquila o incluso una biblioteca.

Vamos a desglosar todos esos objetivos en el año, en trimestres, en meses y en semanas.

Para que lo entiendas mejor, para explicarte el ejercicio voy a utilizar un ejemplo, pero la idea es que tú lo hagas con cada uno de tus objetivos, ¿de acuerdo?

Año

Vamos a ir in crescendo. Si no lo has hecho aún, anota los objetivos que vas a cumplir este año. La idea es que justo dentro de un año hayas podido tachar todos esos objetivos.

Te recomiendo que dentro de ese listado, que puede ser más largo o menos, toques todas las áreas de tu vida. Solo de esa forma conseguirás el balance que tan bien te vendrá a medio y largo plazo (te hablo por experiencia).

Trimestre

Ahora vamos a por el trimestre. Anotaremos los objetivos que tenemos para cada uno.

Imagina que uno de mis propósitos anuales es lanzar mi proyecto de coaching. En este caso, podría ser algo así como:

  • Primer trimestre: conseguir un mentor, definir mi especialidad y mi cliente ideal.
  • Segundo trimestre: construir la página web.
  • Tercer trimestre: lanzar mi proyecto y promocionarlo.
  • Cuarto trimestre: aumentar visibilidad y conseguir mis primeros clientes.

Meses

Con el trimestre claro, vamos a planificar mes a mes nuestras metas. Se trata de saber cuál es el objetivo claro cada mes, al menos uno. El resto es ganancia, pero mínimo hay que conseguir eso.

Siguiendo con mi ejemplo, teniendo en cuenta que mis objetivos para el primer trimestre es conseguir un mentor, definir mi especialidad y mi cliente ideal, podríamos planificarlo de esta manera:

  • Enero: conseguir un mentor
  • Febrero: investigar y definir mi especialidad
  • Marzo: definir a mi cliente ideal y conocerlo al máximo posible.

Semanas

Y para terminar, vamos a sacar nuestra agenda semanal y vamos a ponernos en foco. Teniendo en cuenta que cada mes tiene unas cuatro semanas, vamos a plantearnos pequeñas metas alcanzables que nos permitan cumplir el objetivo mensual.

  • Primera semana: investigar sobre las opciones que hay en mentores.
  • Segunda semana: contactar con los que más me atraigan.
  • Tercera semana: reunirme con ellos y valorar su oferta.
  • Cuarta semana: empezar a trabajar con el mentor que más me guste.

De esta manera y como puedes comprobar, con pequeñas metas conseguimos el objetivo del mes, que a su vez nos ayuda a conseguir el trimestral y  también el del año.

Repite este mismo proceso con el resto de tus objetivos, terminando de definirlo semana a semana. Puede que uno de tus objetivos esté planteado para, por ejemplo, septiembre. Está genial, siempre y cuando baje hasta la semana, porque es ahí donde de verdad vamos a trabajar día a día.

 

Revisión y ajustes

Pero esto no termina aquí. Después de ponerlo todo sobre papel y de ejecutarlo, toca revisar y reajustar.

Muchas veces en nuestra agenda todo parece perfectamente cuadrado, pero la vida real nos lo desmorona todo. Y resulta que la segunda semana has estado en la cama con gripe, o que en febrero tuviste que encargarte de eso tan urgente que no podía esperar.

No importa. Para eso está la revisión.

Te recomiendo que te planifiques cuatro revisiones: tu revisión anual, trimestral, mensual y semanal. Los viernes por la tarde, antes de cerrar persiana, es un buen momento para revisar la semana y ver la siguiente.

Si te acostumbras a hacerlo, te aseguro que notarás como este año es tu año. 100% asegurado.

Ahora te toca a ti. Planifícate y ordénalo todo a lo Marie Kondo para que este año ningún objetivo se quede sin cumplir.

Y por supuesto, cuéntame si utilizas algún otro método para organizar tu agenda y conseguir tus objetivos. Te espero justo aquí abajo, en los comentarios.

 

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