Comparte este post:

 

¿Sientes que el miedo a lanzarte te tiene bloqueada? ¿Tienes un montón de planes y proyectos en mente, pero a la hora de materializarlos te cuesta infinito? 

Pues aunque pueda parecerte un tópico, esto es mucho más común de lo que piensas. 

De hecho, todos los coaches con los que he trabajado e incluso yo misma hemos sentido ese pequeño pellizco de miedo que te echa para atrás. 

¿Y si no estoy a la altura? ¿Y si me arrepiento? ¿Y si hablan mal de mí? ¿Y sí…?

Los “y sí” siempre han estado y estarán presentes, y está bien que estén ahí porque son los que nos ayudan a hacer las cosas con estrategia y teniendo siempre un plan B. 

El objetivo no es eliminarlos y dejar de sentir miedo, sino aprender a gestionarlos de una forma inteligente para que jueguen a nuestro favor. 

¿Quieres saber como conseguirlo? Sigue leyendo. 

 

Detecta el origen de tu miedo 

El miedo es algo totalmente personal, y en él influye nuestra historia, nuestro contexto y todo lo que hemos ido aprendiendo a lo largo de nuestra vida. 

Cuando hablamos del miedo a lanzarnos con un proyecto, los miedos más comunes son a fracasar, a no conseguir clientes, a perder la seguridad de un trabajo estable, a lo desconocido, a las críticas… 

¿Te suenan? Seguramente te identifiques con ellos, y es que todos los emprendedores nos hemos planteado esos temores alguna vez.

Así que mi primer consejo es que trates de identificar qué es exactamente lo que te da miedo, y que utilices los “y si” a tu favor. 

Tómate un rato para ti y escribe en un lado de una hoja todos tus miedos. Cuando los tengas, anota justo al lado el Plan B que te ayude a desmontarlos. Por ejemplo:

  • Le tengo miedo a fracasar y no poder vivir de mi proyecto -> Si tengo en la cuenta un fondo para vivir 8 meses (o el apoyo de mi pareja/familia/paro…), si a los 6 meses no he conseguido ingresos suficientes, volveré de la excedencia en la empresa. 

Este tipo de contraargumentos te ayudarán mucho a restarle importancia a esos miedos que te paralizan. 

Plantea varias opciones, qué pasaría dependiendo de situaciones hipotéticas diferentes, y verás cómo poco a poco el miedo comienza a diluirse. 

De hecho, puede que te des cuenta que algunas de las cosas que te paralizan son tan improbables que no te queda más remedio que descartarlas. 

Prueba este ejercicio y me cuentas 🙂

 

7 pasos para gestionar el miedo a lanzarte 

Aunque ya tengas detectados tus miedos y definido tu plan B de emergencia, quiero compartir contigo unos consejos que te vendrán muy bien para terminar de desbloquearte. 

 

1 – Piensa en qué es lo peor que podría pasar 

Algo que me ayudó mucho personalmente es precisamente pensar en el peor de los escenarios posibles si mi proyecto no funcionara. 

Eso me hizo ver que mi círculo cercano, en especial mi pareja y familia, serían un apoyo en el caso de que lo necesitara de verdad, y si (ahí va un trabalenguas) lo peor que podría pasar fuera a pasar, jamás llegaría a pasar. 

Me pregunté: si me quedara sin ingresos, ¿me quedaría por ejemplo en la calle? No, ¿verdad? Pues adelante, Armènia. 

 

2 – Define tu límite 

Relacionado con el anterior punto, es muy importante que definas dónde está el límite. Si tu familia depende de tu sueldo, tu límite será muy diferente a si por ejemplo no necesitas ingresar dinero cada mes en casa. 

En este sentido, hacerte con un fondo salvavidas en tu cuenta de banco es una buena idea para que el miedo a lanzarte sea menor. Si necesitas aplazar unos meses tu gran salto por este motivo, hazlo. 

Y como te decía, plantea todos los escenarios posibles dependiendo de lo que pueda ir pasando y ten definidos todos los límites para saber que caminas sobre terreno seguro todo el tiempo. 

 

3 – Ten en cuenta que “no eres tan importante”

No me lo tomes a mal, pero a veces el miedo al qué dirán nos paraliza porque creemos que todo el mundo se parará a mirarnos, a opinar de nosotros y de lo que estamos haciendo, cuando eso solo pasa en muy poquitas ocasiones. 

Por eso, si te paraliza lanzarte porque tienes miedo a qué va a decir tu familia, tus amigos, tus compañeros de trabajo… Créeme que están mucho más ocupados de lo que crees para pararse más de 1 minuto en lo que estás haciendo tú. 

Y además, si piensan o hablan mal de ti, ¿cuál es el problema? Tú estás luchando por tu sueño, ¿y ellos? ¿Qué están haciendo mientras? 😛

 

4 – Haz de la proactividad un estilo de vida

Nadie va a venir a tu casa, va a llamar a tu puerta y te va a entregar tus objetivos cumplidos (¡ojalá esto funcionara así!, ¿cierto?). 

Tú y solo tú eres responsable de cumplir tus metas, de trabajar por tener la vida que quieres vivir y de conseguir lo que sueñas. 

Cuando cambias tu mentalidad y pasas de ser una víctima de las circunstancias a una persona responsable de tu propia vida, el miedo a lanzarte comienza a ser algo simplemente anecdótico. 

 

5 – Investiga, prueba y gana confianza 

Lanzarse a la piscina haya o no agua es una idea, cuanto menos, arriesgada. 

Por eso, nada mejor para gestionar el miedo que el de ir ganando confianza poco a poco. Y para hacerlo, investiga, infórmate, haz pruebas, pregunta todo lo que tengas rondando en la cabeza y  conecta con personas que ya están en el punto en el que tú quieres estar. 

Para que todo te resulte más fácil, puedes buscar la ayuda de un mentor que te guíe en todo este proceso y que te evite tener que estar aprendiendo lo innecesario y obviando lo que realmente sí necesitas en esta nueva aventura. 

 

6 – Haz un plan y divídelo en pequeños retos diarios

Puede que lo que te paralice sea el miedo a enfrentarte a tantos retos nuevos a la vez. Todo parece importante, pero son tantas cosas que no sabes ni por dónde empezar. 

Para salir de ese bloqueo, divide en pequeñas acciones y ponle una fecha límite. Esto te ayudará a priorizar, a ponerle foco a lo que realmente es importante y a motivarte más y más viendo cómo vas avanzando en el proceso.  

 

7 – Crea tu cuaderno de emociones 

Por último, el consejo que ayudará a darle un sentido a todo esto, es que crees un cuaderno de emociones y anotes allí, de forma muy breve, cómo te has sentido ese día. 

Puedes exponer el miedo que te da hacer X o Y cosa, o la satisfacción que te ha dado lograr lo que hace 3 días te daba un terror inmenso. 

Este diario te ayudará a ser consciente de que el miedo es, en realidad, un motor que nos mueve y nos ayuda a crecer. 

En las pequeñas acciones, esas que hacemos día a día y que nos ayuda a ganar experiencia y soltura, está la llave para aprender a gestionar los bloqueos. 

Confía en ti, en tus recursos y empieza a hacer algo, aunque sea un algo muy pequeñito, para poder ir viendo cambios. Repítete: “un día a la vez”  

Me encantará leerte en los comentarios y que me cuentes si tú también tienes miedos y qué haces para romper con el bloqueo.

 

Quizás también te interesa:

Cómo gestionar un cliente insatisfecho 

 

Cómo conseguir clientes publicando contenidos 

 

Comparte este post:

Utilizo cookies propias y de terceros para que tengas la mejor experiencia en mi web. Te recuerdo que navegando en mi web estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies