Hablemos de copywriting para coaches. Porque si quieres aumentar tu lista de clientes, es esencial que cuides la manera en la que te comunicas al exterior. Cada palabra cuenta, ya sean las escritas en los textos de tu web, en tus emails o en tus redes sociales.

Para hacerlo, nada como utilizar la potencia de una herramienta como el copywriting o escritura persuasiva. Aunque podría darte algún consejo sobre esto, he preferido trarte a una invitada que sabe mucho más de escribir de manera persuasiva: Ángela Suaz.

Ángela es copywriter y redactora especializada en coaches y terapeutas, por lo que estoy segura que puede ayudarte a darle un impulso a tus textos para conseguir clientes.

Te dejo con ella 🙂


 

Hoy vengo a hablarte sobre algo que me apasiona muchísimo y que puede abrirte un mundo de posibilidades para conseguir clientes para tu negocio de coaching, y es sobre la persuasión aplicada a los textos de tu web.  

Pero antes, déjame hablarte sobre algo importante: las creencias.

¿Y qué tienen que ver las creencias con el copywriting? Muchísimo, y ahora verás a qué me refiero.

La primera vez que llegó a mi vida el concepto de persuasión como herramienta para hacer que otro cambiara de opinión, me pareció algo potente y maligno a partes iguales. Según mi manera de ver esa situación, conseguir que una persona cambie su forma de actuar o pensar era manipular. Y manipular está mal, ¿no?

Todo cambió cuando comencé a entender algunas ideas que no había tenido en cuenta. Ideas como que existen argumentos válidos que pueden ayudarte a cambiar de opinión de manera racional (es decir, no es engaño). Tampoco tuve en cuenta que nuestra forma de ver es limitada y abrirse a otras perspectivas puede beneficiarnos (por ejemplo, puede que tú sepas de algo con lo que mi vida mejore…).

La vida me fue enseñando gracias a sus maravillosas experiencias que la persuasión era buena. Por ejemplo, conseguir que mi ex jefe aceptara darme vacaciones con un día de antelación gracias a los argumentos válidos que le presenté (creo que el tamaño de mis ojeras fueron el argumento definitivo). O descubrir que mi madre empezaba a cuidarse más gracias a las razones que día a día fui dándole para hacerlo.

No creo que ni mi jefe ni mi madre fueran engañados. Simplemente, cambiaron de opinión porque racionalmente vieron que mis argumentos eran válidos.

Entender que la persuasión era positiva hizo que creencias limitantes se derrumbaran por completo. Creencias como que vender era engañar o incluso egoísta. Ahora sé que si vendo mis servicios es porque puedo mejorar la calidad de vida de mis clientes, y eso hace que todo lo demás tenga sentido.

Pero volviendo a las connotaciones negativas que conlleva la palabra persuadir, sé que muchas de las que estáis leyendo estas líneas pensáis que manejar la persuasión no está alineado con vuestros valores.

Lo sé y de hecho para demostrártelo, mientras escribo este artículo he lanzado una pregunta en mis historias de Instagram y estas son algunas de las respuestas que me han llegado:

Como ves, persuadir sigue siendo algo negativo.

¿Y para qué te estoy contando todo este rollo? Pues verás. Porque el copywriting no es más que redacción persuasiva. Y si en tu interior sigues creyendo que persuadir es algo negativo, de nada valdrá todo lo que te cuente para aplicar el copy en tu web: no vas a obtener resultados.

Y no los obtendrás porque en el fondo piensas que es malo. No hay más.

Por eso mismo, si quieres utilizar la redacción persuasiva para conseguir clientes con tu web de coaching, por favor: revisa el concepto que guardas en tu interior sobre la persuasión.

 

Copywriting para coaches: 3 fórmulas para persuadir con tus textos

 

Ahora que ya hemos revisado viejas creencias sobre la persuasión, toca ponernos manos a la obra. Voy a ser lo más práctica posible porque lo que quiero es que lo apliques de verdad en tu web, a poder ser hoy mismo en los textos de tu web (o esta semana, que no me quiero poner tan estricta).

 

Primera fórmula: repite

Nuestro cerebro es apasionante. Tanto que resulta un misterio por descubrir, aunque tenemos algunas pistas sobre su funcionamiento. Pistas que nos dicen, por ejemplo, que en la repetición está la clave de nuestro aprendizaje.

Hagamos una pausa. La verdad que yo, cada vez que escucho eso del “siempre me pasa lo mismo” o “tropiezas con la misma piedra” me acuerdo de esto y pienso: a base de repetición se aprende.

El caso es que nuestro cerebro procesa que si algo se repite, es que es importante. ¿Y qué es lo que tienes que repetir en tu web? Tu mensaje de posicionamiento.

Ojo. No se trata de repetir como un loro o haciendo un copia y pega por toda la página, que te veo. Trata de expresar la misma idea, reforzándola con argumentos válidos, para que la mente de tu lector sepa hacia dónde tiene que dirigirse.

 

Segunda fórmula: limita las decisiones

La mente de tu futuro cliente está, con toda probabilidad, llena de cosas. No solo tiene en mente el problema que le ha llevado hacia ti: también tiene que poner una lavadora, entregar el informe antes del lunes, ir a comprar el regalo de la tía Maura y conseguir que los niños se terminen el puré de verduras (que por cierto, qué bien le vendría aplicar las técnicas de persuasión para esto).

Con todo eso en su cabeza, entenderás que no está para tomar decisiones. Pónselo fácil. O más que fácil: dáselo mascado. Que no tenga casi que pensar: entrar en tu web, leerte y saber exactamente qué hacer a continuación con un gran botón que le ayude. Que su decisión sea hacer un clic.

Revisa tu página y cuéntame cuantas decisiones tiene que tomar tu potencial cliente al aterrizar en ella.

 

Tercera fórmula: utiliza la autoridad

Cuando alguien es un experto, nuestra visión sobre lo que dice, piensa o hace cambia por completo. Probablemente si una persona a la que no conozco de nada y de la que no tengo referencias me ofertara un paquete de sesiones de coaching por 1000€, no hubiera técnica persuasiva que me sacara el “no”.

En cambio, si llega a mi un referente, un experto en lo que necesito, con casos de éxito en su web o recomendaciones de personas confiables, el “no” se iria haciendo chiquitito y tal vez incluso cambiaría a un “si, quiero trabajar contigo cueste lo que cueste”.

¿Y qué puedes hacer para utilizar en tu web la autoridad ahora mismo?

Sencillo. Utiliza testimonios de tus clientes, con nombre y foto harán que parezca mucho más confiable para la mente de tu lector.  Incluye logos de lugares en los que has aparecido publicada, como en otros blogs o medios, y también utiliza los de las formaciones que has hecho.

Otra manera perfecta para ganar autoridad es utilizar cifras y datos. Pero sobre todo, no hay nada más efectivo para ganar autoridad en tu nicho que especializarte. Sé que ya te lo ha dicho Armènia alguna vez, pero no está de más aplicar la técnica de la repetición 😉

 

Aunque hay cientos de herramientas para utilizar la redacción persuasiva en tu web de coaching, puedes empezar utilizando estas tres y después ir probando a incorporar otras nuevas.

Me encantará saber qué es lo que piensas sobre la persuasión y todo lo que engloba. Si quieres hacerlo, te leo aquí abajo en los comentarios.

 

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¡Hola! Soy Ángela, redactora y copywriter para profesionales del bienestar y del desarrollo personal. Ayudo a coaches y terapeutas a transmitir su valor como profesionales y a conectar con sus clientes gracias a la redacción persuasiva. Te invito a descubrir si tus textos contienen errores que te alejan de tus clientes haciendo el TestSuaz.

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