Uno de los miedos que más me suelo encontrar en las coach con las que trabajo es si están dando demasiado contenido gratuito en su proyecto online.

Al compartir contenido de valor gratuito, ya sea por ejemplo mediante artículos en el blog o a través de guías para conseguir suscriptores, estamos compartiendo parte de nuestro método, de nuestro conocimiento.

Y claro, el miedo a regalar nuestro conocimiento y que no contraten nuestras sesiones está ahí, latente.

¿Pero es esto realmente cierto y estás regalando tu conocimiento sin más? Si tú también has sentido este miedo alguna vez y te gustaría saber dónde está el límite a la hora de ofrecer contenido de calidad a tus lectores, en este artículo quiero darte algunas claves para que olvides de una vez por todas esos temores.

 

Contenido gratuito en el mundo del desarrollo personal

Internet guarda en sus archivos cientos de miles (de millones, y no exagero) de contenidos relacionados con el coaching. Estos contenidos van desde artículos en blogs, libros en formato PDF, imágenes con frases, vídeos y audios.

Hace años que este gigante archivo se alimenta y lo mágico es que todos podemos aportar nuestro granito de arena para enriquecerlo un poco más. Para mi, esto tiene un claro significado: aunque haya una gran cantidad de contenido, solo tú tienes el poder de contarlo desde tu propia perspectiva. Por lo tanto, tus aportaciones siempre serán únicas.

Puedes hablar del mismo tema que otra persona, pero nadie lo contará como tú lo haces. Porque tú eres única, tu estilo y tu forma de ver la vida también lo es.

Cuando eres coach, dar mucho contenido de valor gratuito a tu audiencia lo único que atrae son cosas buenas a tu proyecto. No pretendo convencerte sin más y por eso te voy a contar las razones.

En primer lugar, porque puede que tu cliente ideal esté ahí, al otro lado de la pantalla, con un problema que no sabe identificar. Entonces, llega a tu contenido, lo lee y algo resuena dentro de ella. De pronto identifica que tiene ese problema y que tú puedes ser de gran ayuda para solucionarlo. Punto para el contenido gratuito 🙂

En segundo lugar, cuando expones tu forma de ver determinado tema estás mostrando esa parte tan única que es tuya. Y esa parte es la que hace que tu cliente conecte contigo y no con otro coach. Se trata de empatía, de compartir un mismo tono, de sintonía o como lo quieras llamar. Si no compartieras contenido gratuito, esa persona nunca podría contectar así y querer trabajar contigo. Otro punto más para el contenido gratuito.

El contenido gratuito, por otra parte, ayuda a lo que los expertos conocen como marketing educacional. Si compartes tus contenidos bajo una estrategia, puedes ir guiando a tu audiencia en un proceso que termina en el servicio (o producto, si tienes en tu oferta) que tú decidas.

Te pongo un ejemplo para que lo entiendas mejor. Imagina que eres coach enfocada en las mujeres jóvenes que son mamás. Entre tus servicios, a ti lo que te gustaría es vender sesiones para que emprendan su propio proyecto, ayudándoles a encontrar su propósito de vida y a crear un negocio coherente. Pero tal vez ellas aún no se han planteado que quieren emprender.

En este punto, el contenido gratuito se encarga de ir guiándolas en el camino que va desde el punto 0, es decir, ni plantearse emprender, al punto 5, que sería querer emprender su propio proyecto. Tú serías la encargada de ir contando los beneficios y ventajas de emprender, compartiendo casos de éxito y frases motivadoras, contando algunos paso a paso de cómo solucionar los primeros retos, hasta que lleguen a la conclusión de que tu servicio es lo que necesitan.

Como ves, en este y en cualquier otro caso, cuanto más contenido gratuito transmitas a tus seguidores, más interés crearás y más curiosidad despertarán tus servicios

 

¿Dónde está el límite en el contenido gratuito?

Lo que está claro es que si pasas toda la información gratuita a tus clientes, tendrías que terminar cerrando tu negocio y al final no ayudarías a nadie. Con esto no hay discusión.

Por eso mismo, el límite en el contenido gratuito está, sencillamente, en la estrategia. Necesitas crear y tener bien clara cuál es tu estrategia para que aportando el contenido tu cliente sienta la necesidad de trabajar contigo.

En este sentido, yo pienso que cuanto más das, más recibes. Cuantos más “caramelos” das a tu audiencia, más ganas tendrán de comprar más chuches.

Llegadas a este punto, mi propuesta para ti es la siguiente. Quiero que te preguntes a ti misma cuáles son los “caramelos” que vas a ofrecer a tu audiencia para que no puedan resistirse a trabajar contigo.

Aunque pueda parecerte un poco complicado, es realmente sencillo y hacerlo te permitirá empezar el nuevo curso son una estrategia firme que te traiga más clientes a tu negocio.

Coge un papel y boli y apunta, lo primero, que servicio o producto quieres vender mas. Pueden ser tus sesiones, algun infoproducto o una clase en video. Lo que te resulte más rentable y te haga más ilusión (eso es muy importante).

Después, piensa en tu cliente. Como en este punto ya tienes más que definido su perfil, pregúntate qué es lo que le falta hasta llegar al punto que necesite comprar lo que ofreces. Puede que necesite saber que tiene ese problema, o que no sepa los beneficios, o que no conozca absolutamente nada el tema.

Cuando tengas definido esto, simplemente tienes que planificar el contenido que vas a ofrecer para que pasen de un punto a otro. Para que te inspires, aquí tienes algunos ejemplos:

  • Artículos en tu blog.
  • Entrevistas a personas que ya están en ese punto (¿y si le haces una pequeña entrevista a una clienta que haya terminado el proceso contigo?)
  • Imagenes con frases motivadoras o inspiradoras.
  • Vídeos explicando la temática de una manera amena.
  • Recopilatorios de libros, post o cualquier otro tipo de lectura que esté acorde con tu temática.

El contenido es el rey del marketing y no es casualidad. Olvida el miedo de estar ofreciendo demasiado contenido gratuito y empieza a trabajar sobre una estrategia.

Verás que los resultados llegan pronto. Recuerda que el límite lo pones tú y te lo marcará tu propia estrategia.

Te deseo lo mejor para este nuevo curso y me encanta verte de nuevo por aquí.

Cuéntame en los comentarios: ¿eres de las que crees en el contenido de valor o prefieres guardarte todo para tus clientes de pago?

 

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