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El papel del coaching en la gestión de la felicidad es un papel protagonista. Te darás cuenta, si preguntas a otras personas, que el concepto de felicidad está cambiando.

Y especialmente, entre los jóvenes que han nacido en un entorno digital.

El acceso a internet ha transformado por completo el concepto que tenemos sobre nosotros mismos y sobre nuestras posibilidades.

Antes pensábamos que llegar a lo más alto era privilegio de solo unos pocos. Unos pocos que habían nacido con acceso a recursos que nosotros no teníamos.

Pero ahora sabemos que eso no es así. Que no necesitamos “enchufes” para conseguir lo que queramos.

Vemos casos de personas con las que nos identificamos cumpliendo sueños que nosotros también tenemos.

Y nos sentimos capaces. Y lo hacemos. Y lo mostramos gracias a internet, expandiendo la ola hacia otras personas.

Este fenómeno imparable hace que todo se transforme y que el coaching sea testigo de que las prioridades ahora son distintas.

En las organizaciones, por ejemplo, el coaching empresarial aparece como un protagonista más necesario para el crecimiento de las empresas.

Pero, ¿qué es lo que hay detrás de todos estos cambios?

 

La prioridad es el bienestar

Hasta hace bien poco, los trabajadores priorizaban la estabilidad.

Sentirse seguros era una condición necesaria para ser felices en el trabajo.

Saber que al final de cada mes tendrían su sueldo fijo, sus pagas extra y 4 semanas de vacaciones era más que suficiente para sentirse realizados.

Algún que otro ascenso venía como complemento, sí, con su aumento de sueldo y el consecuente aumento de estrés. Pero para algunos valía la pena. Porque ese era el concepto de desarrollo profesional que teníamos grabado en mente.

De casa al trabajo, del trabajo a casa. Con tus fines de semana libres para disfrutar de la familia, tu televisión de 50 pulgadas, tu coche, tu hipoteca y tus vacaciones en la playa. 30 o 40 años en la misma empresa, en un mismo puesto. Era simple.

Pero esa estabilidad disfrazada de felicidad era incompatible con muchos de los sueños que los trabajadores tenían. Sueños que solo se verían realizados en el hipotético caso que les tocara la lotería.

Y en ese momento, aparece una nueva generación.

Jóvenes con acceso a información infinita gracias a las nuevas tecnologías, con posibilidad de estudiar en la universidad y de ver creatividad y arte por todas partes.

Hijos de trabajadores que sueñan con viajar por el mundo, y que lo hacen. Y que lo cuentan en un blog que un oficinista con un trabajo estable lee desde su escritorio, que a su vez  piensa: ¿y por qué no?

Y justo ahí, con esas pequeñas preguntas fugaces, el concepto de felicidad cambia.

Ahora la estabilidad no nos hace tan felices. Ahora lo que queremos es priorizar el bienestar.

Me despido de ese trabajo que tan poco me gusta, por muy estable que sea, porque quiero estar bien.

Rechazo ese ascenso a un puesto gerente porque es incompatible con ver crecer a mis hijos.

Busco un modelo de trabajo totalmente inestable pero que me permita recorrer el mundo, porque ese es mi sueño.

Como ves, el ambiente en las empresas está cambiando. Cuidar el bienestar de los trabajadores se hace más necesario que nunca.

 

¿Qué pueden hacer las empresas al respecto?

Hay iniciativas que las empresas pueden llevar a cabo para cuidar el bienestar de su bien más preciado: los trabajadores.  

Flexibilidad Laboral

Algunas empresas ya tienen instaurado un sistema en el que tanto la hora de entrada como de salida son flexibles para que cada persona lo adapte a su vida personal.

Este tipo de medidas favorecen la compatibilización y hacen que los trabajadores rindan más, aumentando la productividad.

Ocurre lo mismo en las empresas con la posibilidad de teletrabajo.

Promover el bienestar físico y mental

Iniciativas como premiar a los trabajadores que vayan a trabajar en bicicleta, reservar un tiempo de la jornada para que el empleado pueda hacer ejercicio físico o respetar los descansos regulares para que la mente pueda refrescarse.

Otra idea es fomentar la alimentación saludable entre los trabajadores y alejarse al máximo de los azúcares y grasas saturadas.

Coaching empresarial para motivar

La motivación y la realización personal van de la mano. Un coach enfocado en mantener motivado al equipo puede ser la clave para que el bienestar reine en la empresa.

Si te estás planteando comenzar tu carrera como coach, el coaching empresarial es una opción muy positiva.

De hecho hay una nueva especialización que comienza a solicitarse cada vez más por parte de las empresas para potenciar el bienestar de sus trabajadores y así aumentar la productividad: Chief Happiness Officer (CHO) o Gestor de la felicidad en castellano.

 

El bienestar es una prioridad, y aunque es un concepto subjetivo, lo que está claro es que el trabajador quiere compatibilidad entre su vida profesional y su vida personal.

¿Qué otras iniciativas llevarías a cabo tu para fomentar el bienestar?

 

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