Muchos coach tienen miedo de ser diferentes al resto. Tienen ideas increíbles, metodologías distintas que podrían marcar la diferencia… y que sin embargo nunca salen a la luz.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué nos empeñamos en terminar siendo copias unos de otros? Detrás de todo esto, probablemente, se escondan bloqueos que intentan protegernos con el miedo a no ser aceptados.

Hoy te quiero hablar del miedo a ser diferente y de cómo dejar fluir toda tu creatividad para que puedas darle la vuelta a todo para empezar a ser la coach que realmente quieres ser.

 

Infotoxificación y comparación

En un mundo cada vez más complejo y a la vez rico en información (gratuita y de pago) es realmente sencillo desviarse de lo verdaderamente importante. Y es que nos encontramos cada día con cientos de estímulos que nos crean necesidades: necesitas aprender de marketing, necesitas aprender de redes sociales, necesitas saber cómo hacer eso, como crear lo otro… ¿cierto?

Internet nos ayuda a que la vida sea más sencilla. O eso es lo que crees. Porque muchas personas sienten la temida “paralización por información” y no consiguen pasar a la acción por miedo a que “le falte algo más para empezar”. Y no es así.

Es maravilloso encontrarse con personas que te guíen en tu proceso de emprendimiento como coach [como una servidora ;)] pero siempre sin perder de vista lo realmente importante: que seas tú misma. Que hagas lo que tú creas que es lo correcto y no lo que otros te han dicho que es lo que hay que hacer.

Este es precisamente el primer freno a la hora de explorar tu creatividad: dejar de hacer aquello que quieres porque nadie lo hizo así. Y si nadie lo hizo así, es porque no es válido. ¡Esto es un error! Si tienes una idea, por muy novedosa que te parezca, por lo menos explórala. Valida si encaja en el mercado, si tiene salida… y lánzate sin miedo con ella.

Que no te lo impida la idea de que es muy distinto a lo que otros hacen. Puede que ahí resida tu verdadera razón para levantarte cada mañana con una sonrisa.

Te pongo un ejemplo. Una clienta tenía una idea que, tal y como ella misma denominó, era muy loca. Había comenzado su proyecto como coach, pero no se había especializado del todo. Se enfocaba en mujeres, tal y como lo hacían otras compañeras que ella admiraba y que vivían de sus negocios de coaching. Pero ella no era feliz con esto.

Estaba haciendo lo que el resto hacía, lo considerado por otros como válido, comparándose continuamente con ellas.

Sin embargo, su idea no dejaba de aparecer cada día en su mente. Lo que realmente quería ella era combinar el coaching con su otra pasión: la cocina. No quería enfocarse en coaching para la alimentación, health coach, no. Ella quería ser coach para profesionales de la gastronomía y la hostelería.

¿Y sabes lo que hizo? Dejó de compararse con el resto, olvidó el miedo de lo que otros decían que no era correcto… y se permitió ser diferente.

Ahora ella es realmente feliz, porque validó su idea y funcionó.

 

El miedo a ser diferente

En el fondo, muchos coach cargan con un miedo muy pesado: el miedo a ser diferentes.

Si todos los coach están haciendo esto, no es casualidad. Ellos saben que esto es bueno, les funciona, por lo que yo hago lo mismo. No pueden estar todos equivocados.

Siento decirte que el miedo a ser diferente no te deja ser realmente quien eres. Porque ser diferente implica salirse de unas pautas, más o menos validadas por otros. Implica comportarse de una manera socialmente aceptada, aunque sea totalmente incoherente con lo que realmente sientes tú.

Por eso, para un momento y pregúntate: ¿estás realmente en sintonía con lo que quieres hacer? ¿Estás haciendo en este momento de tu vida lo que hace que tu corazón sea feliz?

Si la respuesta es negativa, te recomiendo que empieces a tomar consciencia de esto y que te marques un plan de acción para darle la vuelta a esta situación. Sé perfectamente que tienes herramientas de sobra para hacerlo, sin embargo, si sientes que necesitas una voz exterior que te guíe en este proceso de redescubrimiento, puedes contar conmigo.

 

5 tips para despertar a la coach creativa que llevas dentro

Ahora que ya sabes los peligros de negar la creatividad en tu negocio como coach, quiero inspirarte para que puedas empezar a fomentar las ideas en tu vida y que saques la coach creativa que el mundo está esperando.

 

1.Abre tu mente

No podía empezar de otra manera. Y la mejor manera de abrir tu mente es haciéndote preguntas. Algunas ideas: ¿realmente hacerlo así no funciona? ¿Esta nueva forma de dirigirme a mis clientes puede ser efectiva?

 

2.Resérvate un tiempo exclusivo para la creatividad

Si la inercia controla tus días y simplemente te dejas llevar por el ritmo de tu agenda, difícilmente llegará la creatividad a tu vida. Si te planificas un espacio solo para ti, para pensar en nuevas ideas, la creatividad no te abandonará nunca.

 

3.Vacía tu mente

Deja que salga de tu mente toda la lógica posible. Olvida toda la teoría que has aprendido durante todo este tiempo y deja salir las ideas más locas de tu interior.

 

4.Lluvia de ideas

Haz una lluvia de ideas y anota todo lo que te venga a la mente durante 20 minutos. Puedes utilizarlo en cualquier fase de tu negocio, desde el comienzo hasta más avanzado (por ejemplo, para pensar el titular de tu home o para pensar en un nuevo curso online).

 

5.Huye de internet

Y de las pantallas en general, solo por un rato. Coge un cuaderno y vete a una cafetería bonita a apuntar ideas, sal a dar un paseo o queda con alguien que te llene de buena energía. Alejate de todos esos estímulos que te distancian del verdadero objetivo: ser quien realmente tú eres.

 

Con estas 5 ideas estoy segura que podrás empezar a llenar de creatividad tu proyecto y ser diferente. Si crees que te estás dejando llevar por la corriente, que no te atreves a ser lo que no está reconocido como válido, que tus ideas están guardadas en un cajón por miedo a no ser aceptadas… es el momento de hacer una parada en el camino.

 

Acepta que eres diferente, que serlo es maravilloso, que necesitamos de personas que como tú hacen cosas distintas y frescas. Olvídate de las etiquetas y diferenciate del resto de coach.

Y brilla.

¿Dejas volar de vez en cuando tu creatividad? ¿Cómo fomentas las nuevas ideas en tu proyecto como coach? Me encantará leerte en los comentarios.

 

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