Después de publicar el post Los 5 motivos por los que fracasan los coaches y cómo evitarlos recibí varios mensajes de seguidores interesándose por la neurociencia.

La neurociencia es una disciplina que además de estudiar el funcionamiento del sistema nervioso, va un poco más allá, y pretende conocer la repercusión que tiene en nuestras conductas, pensamientos y emociones.

Por eso decidí, invitar a Jordi Llonch a escribir un post sobre la neurociencia y el coaching. Jordi es uno de mis referentes en el mundo del coaching y del desarrollo personal. Además de coach, es formador, escritor y conferenciante. Sin duda, Jordi es un motivador por excelencia.

Si quieres saber más sobre la neurociencia te invito a que sigas leyendo su post:

“La mente es un excelente sirviente pero un terrible amo”.

 Foster Wallace

Esta frase resume el poder que puede ejercer el cerebro en nuestra vida si no somos capaces de reconocerlo, y controlarlo.

Desde mantenernos en nuestra zona cómoda para siempre por su básica misión de ahorrarnos energía y mantenernos vivos, hasta ser presa de nuestros propios miedos revestidos de prudencia.

Desde el valor de cada palabra que decimos, pasando por cada pensamiento que interiorizamos y cada acción que hacemos o evitamos, la mente va creando nuestra realidad, nuestros hábitos, y en definitiva, nuestra vida. 

Cada acto, por pequeño que sea se convierte en un pilar de nuestro crecimiento y marca la dirección de nuestro futuro.

La Neurociencia al servicio de Coaching y el emprendimiento

Ya en mi libro “Deja ya de vender y haz que te compren” hablo de ciertas características de nuestro cerebro y de la importancia de conocerlas, dominarlas y utilizarlas para mejorar la realidad de nuestros interlocutores. Para lograrlo, el  Coaching resulta imprescindible.

Un buen Coach debe conocer esta parte de la Neurociencia a fin de poder trabajar desde una realidad creada en la mente de su cliente.

Aunque no están todas las que son, si son importantes todas las que están:

  •  El cerebro no entiende las palabras
    Las neuronas interpretan las palabras y las devuelven al cerebro en forma de comportamiento hacia el exterior… y en forma de sentimiento hacia el  interior.
    Es por ello que nuestra forma de hablar al cliente, y aún más importante, la forma en la que este se comunica con él mismo son vitales para “programar” hábitos y comportamientos (Programación Neurolinguistica).
  • El cerebro necesita representarlo todo para entenderlo
    Una vez reciba la información Neuronal, el cerebro necesita representarlo para entenderlo.
    Por ejemplo, si hablamos de miedo y decimos… “el miedo no existe”, el cerebro necesitará representar “el miedo” para entenderlo. En consecuencia, al pensar en el miedo, sentiremos miedo.
    Esta característica neurológica es un peligro cuando se utiliza mal y un arma definitiva cuando se usa con criterio, pues podemos llevar al cliente a “vivir” las situaciones que nos interesan a fin de mejorar su estado anímico. También nos sirve para conducirlo a  visualizar su objetivo o a minimizar sus miedos.
    Por eso si decimos que una imagen (que va al límbico directamente) es más importante que mil palabras… y una metáfora (que el cerebro necesita representar y “vivirla”) es más importante que mil imágenes.
  • Las palabras son solo un 7 % de nuestro lenguaje
    Todo lo que digamos con palabras irá directamente a su parte “cognitiva” (la lógica), que es muy lenta de procesar y con muy poca efectividad en su capacidad de acción/reacción, ya que solo un 7% le llegará. Y de ese porcentaje solo un 10% se le quedará grabado.
    Lo más poderoso será el “tono” que utilicemos, ya que va directamente al límbico… y se graba en el recuerdo.
    En este sentido, “las personas olvidarán lo que dijiste, pero jamás olvidarán cómo las hiciste sentir”
    El tono, es la “negrita” dé la conversación.
  • El principio del cachorro (Neotenia)
    El cerebro siente fascinación por los ojos, y a eso se le llama Neotenia.
    Es crucial no perder nunca el contacto visual, pues forma parte de nuestro lenguaje corporal y supone el 80% de ese lenguaje. La mejor manera de “conectar” con los demás es a través de la mirada. Con ella transmitimos entusiasmo, amor, oído y todo tipo de sensaciones que no pasan por el cerebro cognitivo (analítico) y van directamente al mundo de sensaciones del cerebro límbico, con lo que tienen un enorme impacto.
  • El cerebro no distingue realidad de ficción
    Es por ello que es tan importante tanto nuestro lenguaje interno (con nosotros mismos) como el externo con los demás.
    Todo aquello que vamos diciendo va creando nuestra realidad. El cerebro lo crea como real, y un lenguaje negativo acaba creando una vida negativa.

“Vive como piensas o acabarás pensando cómo vives”

“Creamos lo que creemos” a base de dar información constante a nuestro cerebro, y por el principio de la profecía autocumplida las cosas acaban ocurriendo porque el cerebro graba todo, sin distinguir realidad de ficción.

Podemos llorar por solo imaginar una muerte que no ha ocurrido, por ejemplo, y así con todo lo que hacemos.

Esto son solo unos cuantos “TIPS” para entender la importancia de conocer la Neurociencia y su aplicación práctica a la comunicación tanto interna como externa.

En el mundo del Coaching trabajamos en un intento constante de mejorar la realidad de nuestros clientes. Mejorar su vida y sus posibilidades de alcanzar su mejor versión, partiendo del paradigma de que comunicar es “llegar más allá de los cinco sentidos”… Llegar allí donde nadie llega y de la manera en que nadie llega puede ser un buen principio.

 

Como decía Robert Dilts, “la distancia entre tú y el otro es la misma que la distancia entre tú y tú”, y cuando somos Coach no podemos permitirnos ninguna de estas dos distancias.