Aquello que crees determina quien eres, lo que haces y lo que consigues en la vida.

Somos lo que creemos que somos. Nuestras creencias son, por tanto, el punto de partida para pasar a la acción.

Si observas tu vida y la situación que estás viviendo no es la que deseas, deberás empezar a cambiarla desde tu forma de pensar. Porque los pensamientos repetitivos que tienes sobre ti, sobre los demás y sobre el mundo en general determinan todo lo que te sucede.

Tienes muchas creencias que te catapultan hacia el éxito. Creencias potenciadoras que te ayudan en tu día a día para avanzar por el camino idóneo hacia tus objetivos.

Sin embargo, existen creencias que nos limitan.

Todos las tenemos.

Me refiero a las famosas creencias limitantes, que en vez de ayudarte a crecer, a ser mejor persona y a alcanzar tus metas personales y profesionales, funcionan como una barrera que te separa de tus objetivos.

Entonces, ¿cómo podemos detectarlas y superarlas?

Voy a intentar dar respuesta a esta pregunta en este artículo.

¿Qué son las creencias?

Una creencia es un sentimiento de certeza sobre el significado de algo. Es aquello en lo que creemos fielmente, sin cuestionarnos si es o no verdad.

Las creencias que tenemos surgen de la experiencia vivida, de lo que nos dicen desde bien pequeños y de lo que vemos en modelos cercanos (nuestros padres, profesores, hermanos, familiares…).

Son como nuestras gafas a través de las cuales vemos (y juzgamos) la realidad.

Si desde pequeño nuestros padres nos han inculcado el valor del trabajo y lo difícil que es ganar dinero, por ejemplo, entonces es muy probable que en nuestra vida adulta tengamos la creencia que para ganarnos la vida debemos trabajar duramente.

Y que cuesta mucho sudor conseguir dinero para vivir.

La mayoría de nuestras creencias se generan en base a nuestro pasado, a nuestra interpretación subjetiva de las experiencias tanto dolorosas como placenteras que hemos vivido.

De este modo, no decidimos de forma consciente qué queremos creer y en muchos casos estas creencias son interpretaciones erróneas de hechos que ocurrieron en el pasado y que han determinado nuestra forma de pensar.

¿Alguna vez te has preguntado cuáles son tus creencias más profundas?

Creencias limitantes y creencias potenciadoras

Tony Robbins afirma que “todos los avances personales comienzan con un cambio en nuestras creencias”.

Podemos dividir nuestras creencias en limitantes y potenciadoras. Si las primeras suponen una barrera mental muy potente que nos aleja de nuestros sueños, las segundas hacen el efecto contrario. Nos catapultan hacia ellos y nos empujan como si de una ola en el mar se tratara.

Para identificar qué creencias limitantes y potenciadoras tenemos, debemos revisar nuestra forma de pensar.

Te propongo un listado de creencias positivas que te pueden servir para cambiar el punto de vista sobre la realidad:

  • Siempre hay un camino si hay compromiso
  • No hay fracasos, solo aprendizajes
  • Si estoy confundida es que estoy a punto de aprender algo
  • Doy más de mi misma a lo demás de lo que nadie espera
  • Todo sucede por una razón y un propósito que me sirve o ayuda
  • Tus problemas son una creación mental
  • La vida quiere que tú seas feliz

Son solo algunos ejemplos.

Recuerda que debes identificar primero las creencias limitantes que tienes y sustituirlas por creencias potenciadoras que te ayuden a hacer crecer tu negocio y a mejorar tu vida personal.

Las principales creencias que limitan tu negocio

En psicología hay algo llamado “sesgo de confirmación” que consiste en buscar pruebas para demostrar que nuestras creencias son ciertas. Al hacer esto, solo nos enfocamos en los hechos que nos dan la razón e ignoramos las millones de pruebas que nos demuestran que nuestra creencia es falsa.

Pongamos un ejemplo:

“No puedo cobrar mucho por mis servicios ya que aún me queda mucho por aprender”

Nuestro sesgo de confirmación hará lo posible por enfocarse en casos en los que hemos contratado servicios a profesionales que no han dado la talla y nos compararemos con profesionales de nuestra especialidad que llevan muchos años y que son grandes referencias para nosotros.

Con estas estrategias mentales, intentamos justificar lógicamente nuestra creencia.

En cambio, dejamos a un lado muchísimas otras “pruebas” de que lo que creemos no es cierto. En el ejemplo anterior, quizá llevamos 5 años estudiando para ser un buen coach y ya ha llegado la hora de empezar a cobrar unas tarifas en acorde a nuestra experiencia. Porque hemos ayudado a mucha gente sin cobrar y con resultados muy satisfactorios.

Cada persona tiene sus propias creencias limitantes, pero hay varias que son comunes en más del 80% de los emprendedores. Según el conferenciante Alex Kei, hay 5 que destacan por encima de las demás:

  • Vengo de una familia con problemas por eso me cuesta tener éxito
  • No tengo dinero/contactos/experiencia y por eso no me va bien
  • Se necesita tener suerte para conseguir ciertas cosas
  • Hay que analizar todo muy bien antes de dar el primer paso
  • Es que… mi caso es diferente

 

Cómo superar tus creencias limitantes

Para poder superar tus creencias limitantes debes sustituirlas por creencias potenciadoras. Para ello, el primer paso es identificarlas.

Busca en tu vocabulario todas las frases que comiencen con: “no puedo hacer eso porque…”, “no voy a hacer eso porque…”, “no quiero hacer eso porque…” y estarás frente a tus mayores creencias limitantes.

Si realmente quieres conseguir lo que deseas, si tienes el deseo “ardiente” de alcanzar un objetivo, entonces conseguirás todo lo que te propongas.

Pero si no estás convencido de que eso es lo que realmente quieres y simplemente “te gustaría” o “sueñas con tenerlo”, entonces tus creencias limitantes gobernarán tu vida y determinarán quién eres.

Ten en cuenta que la mente crea tu realidad. Como te recordaba al inicio de este artículo, tu vida es un reflejo fiel de tu sistema de creencias.

Por tanto, si quieres cambiar algún aspecto de tu vida o de tu negocio, deberás cambiar antes tu forma de pensar.

Si crees que “no puedes” hacer tal o cual cosa, tu cerebro se predispone precisamente para darte la razón.

Pero si cambias tus creencias y tu actitud verás que todo cambia a tu alrededor.

¿Has identificado tus creencias limitantes? Me encantaría leer tus comentarios.