Cuando una persona decide ser coach y empieza a ejercer, está muy motivado. Siente que ha llegado la hora de ayudar a los demás creando su propio negocio. Y siente que por fin se puede dedicar a lo que siempre ha querido.

Sin embargo, pasado un tiempo, su motivación tiende a disminuir y su proyecto se va quedando en el cajón…

También suele pasar que después de tener su proyecto creado, no llegan tantos clientes como desearían. Es algo habitual, y quizá te esté pasando a ti o puede que conozcas a alguien a quien ya le ha pasado.

Presta atención.

Si realmente quieres vivir del coaching, este post es para ti.

Porque voy a repasar los principales motivos por los que suelen fracasar los coachs y te contaré cómo puedes evitarlos.

Los 5 motivos por los que fracasan los coaches al poco tiempo de montar su propio negocio

Sienten que es el momento. Que van a poder ayudar a muchas personas con sus sesiones. Van a mejorar sus vidas y a conseguir sacar lo mejor de sus clientes.

La energía, cuando inician sus propios negocios de coaching, es inmensa. Pero con el paso del tiempo va disminuyendo y en muchas ocasiones acaban cerrando las puertas de su nueva andadura como emprendedores.

¿Por qué fracasan? ¿Cuáles son los motivos principales por los que fracasan los coaches?

1) No tienen claro qué problemas solucionan

Uno de los principales obstáculos con el que se puede encontrar un coach que inicia su actividad es precisamente no saber qué problemas soluciona. Antes de empezar es necesario definir muy bien los servicios que vas a prestar a tus clientes.

La primera pregunta que debes hacerte es: “¿Que problemas quiero resolver?

Si no tienes clara la respuesta, estas tres preguntas pueden ayudarte a despejar las dudas:

  • ¿En qué quieres ser bueno?
  • ¿En qué temas te gustaría ser reconocido?
  • ¿Si te dedicarás a algo para el resto de tu vida, cuál sería esta actividad?

Los principales problemas que tenemos las personas están relacionados con la salud, el bienestar, el dinero, el éxito profesional, el amor y las relaciones, ya sea con los demás o con nosotros mismos.

Identifica los problemas que te gustaría solucionar con tus sesiones y tus servicios. Después de identificarlos claramente deberás pensar en tu solución.

¿Por qué alguien que tiene el problema que tú solucionas debería acudir a ti y no a otro profesional?

Piensa en la respuesta.

2) No se han especializado

Desafortunadamente aún hay muchos coaches que piensan que es mejor vender a todo el mundo porque así tendrán más clientes.

Pensar que si te especializas pierdes oportunidades con clientes es un error.

Nada más lejos de la realidad.

El sector del coaching está cada vez más saturado y en este escenario es clave diferenciarse de los demás. Ser único.

Y una de las maneras más efectivas de ser diferente es precisamente la especialización.

Trabajar el posicionamiento en el mercado y la forma en la que te perciben tus clientes con respecto a tu competencia es fundamental si quieres diferenciarte del resto de profesionales de tu sector.

La mejor manera de hacerlo es especializándote en una disciplina concreta y acotando tanto como puedas tu nicho de mercado.

Al hacerlo, diseñarás mejor tus servicios, tendrás claro a quién ayudas y qué problema solucionas. Además, aportarás mucho valor extra por conocer muy bien tu nicho de mercado (más que los demás coaches) y haberte especializado en una rama concreta.

Puedes profundizar más en este tema en el artículo sobre los beneficios de la especialización que publiqué hace unos meses.

3) Dejan su trabajo antes de tiempo

En mi experiencia con algunos de mis clientes he constatado que es un error dejar tu trabajo para dedicarte a tu negocio.

Al principio, mientras montas tu negocio y vas consiguiendo clientes, es importante mantener tu trabajo, para poder disponer de unos ingresos fijos.

Si te lanzas a la piscina sin haberla llenado de agua te puedes hacer mucho daño. Y esto es lo que ocurre cuando dejas tu trabajo y dejas de tener ingresos. En vez de preocuparte por tu negocio, tus preocupaciones y esfuerzos se van a centrar en pagar tus facturas.

Así que antes de despedir a tu jefe, asegúrate de poder pagar tu alquiler o la hipoteca, el agua, la electricidad, llenar la nevera… En definitiva, de vivir.

Conseguir vivir del coaching es posible, pero exige tiempo y dedicación. Paso a paso y cada cosa a su debido tiempo.

4) Compiten con la competencia bajando los precios

Es algo bastante común. Trabajo con coaches que venden sus servicios a precios demasiado bajos.

Estoy de acuerdo que cuando digas a tu cliente cuál es el precio de tu servicio, tienes que sentirte cómoda con el precio que estás dando, pero creo que la mayoría de los coaches no valoran el trabajo que hacen.

O no lo valoran lo suficiente.

Además, asociado a los bajos precios, están asociadas creencias relacionadas con la falta de confianza en uno mismo y lo que el coach puede aportar a los demás.

A partir de ahora, cuando comuniques a tu cliente cuál es tu precio, utiliza la técnica del bocadillo:

  • Pan: Beneficio principal de tu servicio
  • Relleno: Precio
  • Pan: Otro beneficio de tu servicio

De esta forma, el cliente está recibiendo algo más que el precio en ese momento. Si destacas (o recuerdas) los beneficios de tus servicios en el momento de dar el precio, el valor asociado a los mismos es mucho mayor.

Y así el precio deja de ser una barrera psicológica tan evidente.

5) Vende a la mente no a la gente

Cuando llega el momento de vender debemos tener en cuenta que en el proceso de compra decidimos en base a nuestras emociones, y después lo justificamos racionalmente.

En este proceso intervienen tres protagonistas clave, según el experto en neuroventas Jordi LLonch:

Pain: si encuentras el dolor que tiene el cliente al que te diriges sabrás cómo despertar sus necesidades.

Claim: Es la consecuencia del “Pain”. Es el mensaje que debes transmitir a tus clientes basándote en sus puntos de dolor y sus necesidades.

Gain: Llega el momento de “demostrar” los resultados que ofreces. “Si tú presentas al cerebro reptil una prueba de ganancia clara y tangible con un tono adecuado la decisión de compra tomará forma y no hará falta forzarla en ningún momento”, afirma Llonch.

 

Para avanzar en tu negocio debes corregir el rumbo a menudo

Te acabo de presentar los que considero que son los cinco motivos principales por los que fracasan los coaches. Esta información te puede ser muy útil ya que si identificas alguno de ellos, estás a tiempo de corregir el rumbo y retomar el camino del éxito profesional.

Ahora es tu turno.

¿Reconoces alguno de estos 5 motivos? ¿Qué medidas vas a tomar al respecto? Puedes contarme tu caso aquí debajo, en la zona de comentarios.